Umbral

“No debes quejarte de la nieve en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa”.

– Confucio –

umbral

 

La palabra umbral tiene que ver tanto con el origen o el principio de una actividad o proceso, como también con el límite, la frontera de algo. En este sentido podemos decir que estamos ante el umbral de un nuevo hallazgo o que una historia raya con los umbrales de lo inverosímil. En general da la idea de un espacio, como un lugar entre el afuera y el adentro, algo así como una línea que podemos traspasar.

Otra idea está relacionada con las posibilidades físicas de la sensibilidad, con el grado de intensidad mínima que un estímulo requiere para que nos demos cuenta de él, lo registremos. Dentro de ésta noción, se definen el umbral absoluto (magnitudes mínimas y máximas para poderlas captar), el diferencial o la intensidad mínima en la que un estímulo debe aumentar para que notemos su incremento.

“Estamos en el ruido del alba, en el umbral de la sabiduría, en el seno de la locura”.
- Efraín Huerta -

En particular, el concepto está estrechamente vinculado con el dolor.  Se define como “el punto de estimulación en el que el individuo comienza a percibir una sensación como dolorosa”. Hablamos de tolerancia para señalar “el mayor umbral de dolor que una persona puede soportar”.

En el tema de las percepciones,  las diferencias individuales se expresen ampliamente; se observa que para cada sentido los umbrales diferenciales son distintos y que para cada persona, incluso las modalidades de color que vemos, son diferentes. Reconocer esta singularidad, representa el mejor sentido de la palabra umbral, “lo que abre toda puerta” a la aceptación de cómo somos y de cómo podemos vivir en armonía.

reflexion-sobre-los-limites

Lucy Roldán Palacio
Psicóloga, M. D.

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