Juicio

“Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu”. (Aristóteles)

Es la operación del pensamiento que nos hace comprender y apreciar el valor de las cosas. Para hacer juicios, primero tenemos los conceptos y luego los relacionamos. Solemos analizar las situaciones y concluimos que algo es verdadero, cuando tenemos evidencia de ello, cuando lo podemos ver. Falso, cuando ocurre todo lo contrario.

El juicio es la conclusión que se obtiene al relacionar hechos y el razonamiento al relacionar juicios. Esta capacidad racional es la que nos permite discernir sobre varias opciones y elegir: analizar, evaluar, reunir alternativas, considerar las variables, es decir, aplicar éstos procesos para tomar decisiones que nos parezcan justas.

La secuencia es entonces: conceptos, juicios y raciocinios. Los primeros, son universales y representan las características esenciales de un fenómeno. Los segundos, incorporan rasgos específicos, los cuales enunciamos en forma de proposiciones; y por último, relacionamos los hechos para sacar conclusiones.
Ésta facultad nos permite ampliar el conocimiento, sacar conclusiones, resolver problemas, y aprender de manera consciente de los hechos.

Lucy Roldán Palacio

Psicóloga, M. D.

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